Con la edad se hacen necesarios varios cambios, no sólo en la vida diaria sino también en cosas tan sencillas como es la alimentación. Una adecuada nutrición puede ayudar a vivir más y mejor.
Aunque al principio cuesta un poco de trabajo acostumbrarse a llevar nuevos hábitos alimenticios, con el tiempo estos se irán convirtiendo en un hábito saludable que puede ir acompañado del ejercicio diario. Incluso la hora de la comida puede ser para algunos adultos mayores uno de los mejores placeres del día.
Al hablar de una adecuada alimentación hablamos de una dieta balanceada que contenga vitaminas, minerales, calorías y otros nutrientes. Para ello debemos consumir alimentos como cereales, vegetales, frutas, pollo, carne, pescado, huevos, leche, queso, entre otros.
Las dietas pueden variar de un anciano a otro de acuerdo a la condición en que se encuentren. Por ejemplo, no es lo mismo la dieta de un anciano con régimen normal a otro con diabetes. También es importante recordar que en esta etapa de la vida o en otra, las tres comida diarias son fundamentales y que por lo tanto no se deben omitir.
Pero generalmente se aconseja reducir la cantidad de grasa en las comida para así disminuir los riesgos de obesidad y, por ende, de enfermedades como la diabetes, enfermedades del corazón y la alta presión.
Es muy importante tener en cuenta que las personas de la tercera edad pueden sufrir por la ausencia de calcio, y por lo tanto deben consumir mayor cantidad de este mineral. Así mismo fibras de frutas, vegetales y granos para evitar el estreñimiento.
El ejercicio es una de las actividades más beneficiosas durante la vida; ayuda a fortalecer el corazón, los huesos, los pulmones y a bajar la prensión en la sangre. Si se tiene algún tipo de impedimento se puede optar por caminar, pero es mejor ir donde el médico antes de iniciar cualquier tipo de actividad física.
No olvidar consumir:
- Hidratos de carbono: se pueden encontrar en azúcares, pan, pastas y harinas. Son baratos y de fácil digestión.
- Proteínas: su consumo es fundamental debido a que la síntesis proteínica disminuye y la masa muscular decrece. Se encuentran en carne, leche, huevos y soya.
- Lípidos: aunque su digestión es más complicada que los anteriores, es de igual importancia. Se pueden consumir en maíz o aceite de uva.
- Fibras: estimulantes en el proceso intestinal, las frutas y las verduras ayudan a mejorar la constipación en las personas mayores.
- Vitamina y minerales: es necesario una dieta adecuada en vitaminas y minerales, así evitar una mayor descalcificación ósea y déficit en vitamina B.
- Agua: se recomienda tomar 2 litros en invierno y 3 litros de agua en verano. A veces se deja de consumir agua y se dan cuadros de deshidratación que se podrían prevenir consumiendo agua en jugos o en tés.