Existen muchos
prejuicios alrededor del tema, como que la citología duele, la incomprensión
que se presenta por parte de la familia, los celos que siente el esposo frente
al ginecólogo y el temor de muchas de ellas a recibir un resultado negativo de
su examen, pero no saben en realidad la importancia de practicarse la citología
y convertirla en un hábito saludable.
Las cifras
relacionadas con el cáncer de cervix y de mama no son muy alentadoras en
nuestro país, un alto porcentaje de las mujeres que padecen estas enfermedades tienen
que ver con que nunca se reclaman los resultados a pesar de que se realicen los
exámenes correspondientes.
“El apoyo de
la familia es indispensable, es vital que proporcionen la confianza necesaria
para que la mujer vaya donde el médico y reciba la atención necesaria”, comenta
Johana Velásquez, enfermera profesional. Además de eso existen factores de
riesgo que hacen que la mujer se vuelva propensa a padecer cualquier de estas
enfermedades como son el inicio de relaciones sexuales a temprana edad, no usar
el condón, cambiar continuamente de pareja, utilizar anticonceptivos sin ser
recetados por el médico y por supuesto, la herencia que es un aspecto esencial.
En el caso del
cáncer de mama pueden acelerar el proceso factores como la menopausia tardía,
la primera menstruación a temprana edad, el consumo de hormonas, la exposición
a rayos ultravioleta y la genética familiar que está muy ligada a esta
patología.
“Cuando una
mujer descubre que tiene cáncer o que tiene posibilidades de sufrirlo, es
recomendable que se haga los exámenes necesarios y que siempre reclame los
resultados, para saber que proceso se debe seguir y evitar traumas mayores”,
comenta. Las entidades de salud están en la obligación de atender este tipo de
patologías desde el inicio hasta el final, nunca pueden negarle el servicio a
una paciente que sufra de cáncer de cervix o de mama.
En el momento
a nivel internacional se está dando a conocer la vacuna contra el síndrome del
papiloma humano que es el causante del cáncer de cuello uterino, pero no es
efectiva cuando la mujer ha iniciado su vida sexual, por eso aún se continúan
realizando estudios para determinar cual es la mejor forma de prevenir este
tipo de enfermedades que causan tantas muertes al año.