La búsqueda de la eterna juventud, quién no ha escuchado hablar de ella es porque no ha sentido el miedo de ir perdiendo la belleza y la salud de los primeros años. Esta búsqueda ha ocupado a bastantes personas a lo largo de toda la historia de la humanidad. Diferentes culturas han dedicado gran parte de su tiempo a encontrar el brebaje o el elixir que les otorgase la juventud, pero, contradictoriamente, la absorción de estas bebidas ocasionó la muerte de alquimistas, brujos e investigadores. La juventud es, pues, un don preciado que sólo se posee por un determinado tiempo. Cuando ésta pasa surge el afán por detenerla el mayor tiempo posible; se utilizan cremas, inyecciones o cirugías.
La vejez es otra etapa de la vida que al igual que la juventud, la niñez y la adultez trae sus pro y sus contra. De cada persona depende encontrar la satisfacción que se deriva de las épocas de la vida. Buscar la eterna juventud es no aceptar la vida que está en frente, desear retroceder a unos años que no existen y ser lo que ahora no se es.
Ser anciano o anciana ha significado durante mucho tiempo poseer sabiduría. Los pueblos que valoran los más ancianos son aquellos que reconocen la importancia del pasado en el presente. Ser viejo es saber que se ha sido responsable de su propio desarrollo, es poder observar con más calma y tranquilidad las cosas que conforman la vida.
La fuente de la eterna juventud puede referirse también a la forma cómo se vive y por lo tanto a una manera individual de asumir las ganancias y perdidas de la vida. Cuando se llega a la vejez, algunas veces, se cree que ya no hay nada para ofrecer, cuando por el contrario ésta es una de las mejores etapas para servir a los demás y, por ende, ser útil a la sociedad. Quimera o realidad, más que la búsqueda de la eterna juventud, vivir la vida plenamente con salud mental y física es una de las mejores medicinas.
En definitiva el mito de la eterna juventud como tal es una trampa sin salida. Quien entra en ella se perderá por los recovecos de una vida que no le pertenece. Sentirse y reconocerse anciano puede ser una gran experiencia que beneficiará no sólo a la persona que lo es sino también a su familia y a las personas que lo rodeen.
Investigaciones actuales
Actualmente las investigaciones que se están realizando sobre este tema, tiene que ver con la relación de sodio (alcalino)/ potasio (ácido) para el funcionamiento del cuerpo humano y especialmente para que las células del cuerpo no envejezcan.
Así pues se ha comenzado a considerar el Agua Alcalina como fuente de juventud; ya que se encontró que los Himalayas, en la india, viven más de 120 años debido al consumo de Agua Alcalina proveniente de los glaciares.
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