Cumplir con las responsabilidades y los deberes de la vida diaria es una de las razones principales por las que muchas veces lo que más nos gusta hacer se relega a un segundo lugar. Pero llega un momento en la vida que nuestros deberes y responsabilidades se reducen hasta el punto de pensar que no tenemos nada que hacer.
El anterior pensamiento invade la mente de algunas personas mayores que después de haber trabajado durante toda su vida no saben cómo ocupar sus horas diarias. Horas que muchas veces trascurren en la monotonía en vez de disfrutar de aquello que antes no habían podido.
Para que esto no pase, lo más recomendable es construir desde la infancia hábitos de práctica que se puedan ampliar cuando dispongamos de más tiempo. Aún así las personas que en este momento empiezan a vivir esta situación no tienen porque desesperanzarse, sino por el contrario empezar a planear cómo van a invertir el tiempo que tienen.
Ver la otra cara de la moneda
Tener tiempo es un hermoso regalo que nos da la vejez, aprovecharlo o no, sólo depende de nosotros mismos y, por lo tanto, de la forma como vayamos a ocupar esas horas que bien podrían llamarse horas de libertad.
Disfrutar de la naturaleza, de sus sonidos, olores y paisajes. Ir a un museo, escuchar un concierto de música, asistir a clases de dibujo o de algo que siempre quisimos aprender. Escuchar a otras personas y a nosotros. En fin, la vejez es el tiempo de disfrutar de la vida en todo su sentido y aportarle con nuestra experiencia a la sociedad.
Es un deber de todos cambiar esa mirada que se tiene de la vejez y dejar de verla como una enfermedad; porque a pesar de las dificultades que ésta pueda traer, la vejez debería ser más bien un sinónimo de sabiduría.
Algunas actividades que se pueden realizar:
- Estudiar una lengua e incluso una carrera universitaria permite permanecer activos intelectualmente, vencer la depresión y mayor acercamiento a los jóvenes.
- Voluntariado, una forma de colaborar a la sociedad.
- Descubrir Internet puede resultar muy estimulante y entretenido después de que se deja el miedo a los computadores. En la actualidad el porcentaje de personas mayores de 60 años no es muy alto, pero son uno de los grupos más participativos de la red.
- Practicar un deporte e incluso hacer parte de un grupo de la tercera edad es una de las actividades más recomendadas y satisfactorias.