El hermano o hermana mayor ha sido y será el ídolo de sus hermanos más jóvenes, el modelo que querrán imitar, la fuente de experiencia. De manera consciente o inconsciente todos sus hermanos le tendrán como punto de referencia. Por este motivo, tiene que entender que ocupa una posición especial, hacia la que se dirigen los ojos de los demás.
El hermano mayor debe saber que:
Es importante que los padres tengamos en cuenta…
- Descargarnos de tareas materiales en los mayores tiene mucha menos importancia que el apoyo moral que representa en una familia… tendrá que ayudar, sin duda, pero procurando no quemarle en estos temas para que dé todo su valor cuando sea necesario.
- Valorar el tiempo del mayor cuando lo dedica a su hermano, aunque tenga la obligación de ayudarle a estudiar, por ejemplo, o de acompañarlo a la peluquería.
- Los pequeños, de forma habitual, tienen otro tipo de confianza con su hermano mayor, sin miedo a regaños o disgustos. Y en todo caso les importa menos discutir con él que con sus padres. Por eso su influencia llega más directa y , a veces, resulta más eficaz.
- Existe el peligro de recurrir en exceso a su ayuda y pude suceder que acabe siendo esclavo de sus hermanos pequeños, pendiente todo el día de ellos.
- No olvidar que cada hijo tiene derecho a la atención, tiempo, mimos, regaños de sus padres. El primogénito es un aliado, no un sustituto en su educación.
Para tener en cuenta:
Cuando se dé alguna circunstancia poco normal (un viaje, por ejemplo) podemos definir y transmitir claramente el margen de autoridad que delegamos en el mayor y las medidas que pueda adoptar. Toda responsabilidad conlleva una autoridad que debe quedar clara a todos.