Por:
Natalia Muñoz Zapata
nmunoz@vcb.com.co
Muchas veces los padres de familia tienen sospechas de si sus hijos adolescentes están empezando a consumir drogas. Indicios serios ponen en riesgo el ambiente familiar, los padres se preocupan por no saber cómo actuar ante este problema y desesperados pueden tomar decisiones que no serán las mejores para el hijo ni para el resto de la familia.
“Prepararnos para afrontar estas situaciones es necesario. No es un camino fácil, se necesita paciencia y tesón para no tirar la toalla en los momentos críticos. Sin embargo, la familia constituye una estructura lo suficientemente sólida para afrontar esta circunstancia, sólo necesita recursos y estrategias adecuadas para hacerlo” asegura Gloria de Manrique, especialista en familia.
No obstante ante una sospecha, la actitud que deben tomar los padres de familia debe ser de prudencia, investigación sobre el tema y la droga que se cree está consumiendo, sus consecuencias y efectos; intentar hablar sobre los motivos que lo puede conducir a empezar esta conducta (por diversión, experimentación, evasión de un problema, presión, baja autoestima). Pero lo más importante es no romper los vínculos de comunicación con el hijo/a, ya que son los que permitirán buscar una solución.
Indicios para detectar cuándo una persona está consumiendo drogas:
- Evasivas constantes, lo que genera un rompimiento en la comunicación con los padres.
- Disminución en el rendimiento académico, o su deserción.
- Falta de interés en las cosas que antes lo motivaban. Lo que antes le agradaba hacer deja de hacerlo.
- Tendencia a disminuir la atención y la memoria.
- Problemas con la autoridad.
- Conducta irascible, hay más facilidad de choque y enfrentamiento.
- En cuanto a lo físico se puede notar descuido y ojos enrojecidos.
- Hallazgo de elementos para el consumo: jeringas, inhaladores, etc.
- Salidas del hogar inhabituales.
- Cambio en sus hábitos alimenticios.
- Esfuerzo para ocultar a los amigos
Hay que tener claro que si no hay completa certeza de que el hijo está en dicho problema no debe ser tratado como drogadicto o drogo-dependiente. Si es así el siguiente paso que debe dar la familia es buscar ayuda profesional.
Según el médico epidemiólogo Mario Alberto Zapata, del Grupo de Investigación Salud Mental del CES, “el mejor momento para buscar ayuda es cuando los jóvenes están iniciando el consumo, porque en este momento no han empezado un proceso de adicción a la sustancia. Solamente está potencialmente ese riesgo”.
Hasta qué punto interviene la familia
Como se ha hablado anteriormente, la familia juega un papel importante en este tema porque está demostrado que no son exitosos los procesos de atención y tratamiento en drogas cuando la familia no lo acompaña.
Lo primero es no quitarle el apoyo afectivo ni emocional al hijo ("eres un caso perdido").
Amarlos, acompañarlos en todas las dificultades.
Paciencia, prudencia y decisión de no desistir en este proceso.
No tildarlos de drogadictos.
Mantener una posición clara en la familia frente el no consumo.
Ponerse de acuerdo en cómo actuar, cómo hablarle, cómo será el acompañamiento en dicha situación.
Motivar a la persona para que toma la decisión de buscar ayuda.
Buscar tratamientos con instituciones especializadas y personas profesionales.
Entender que el problema de las drogas tiene tratamiento pero el manejo de estos pacientes es durante toda la vida.
Brindar toda la información y el acompañamiento necesario que requiera el tratamiento.
Instituciones especializadas en tratamientos de farmacodependecia en Medellín
Carisma
Línea Amiga de Carisma: 4 44 44 48
Teléfono: 4 92 40 00. ext. 108.
Coordinador: Carlos Arturo Restrepo Arango.
Centro de Desarrollo Humano Universidad Luis Amigó
Teléfono: 230 05 15- 230 23 51
Coordinadora: María Adelaida Storti.
Centro CITA (Centro integral para la intervención y el tratameinto de las adicciones)
Teléfono: 422 55 25 - 264 14 76
Coordinador: Guillermo Castaño.
El CIAF (Centro de investigación y atención al farmaco dependiente) Universidad San Buenaventura.
Teléfono: 5 76 26 51 - 576 26 59.
Coordinador: Francisco Arias.