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La genética no está alejada de la vida cotidiana como podría creerse. Ésta no solo caracteriza a las personas antes de nacer, sino que puede explicar compartimientos y aptitudes que se trasmiten de generación en generación. Para entender este interrogante y muchos otros, se creó Jueves de la Ciencia 2008, un espacio abierto para reflexionar sobre diferentes temas científicos que se realiza el primer jueves de cada mes a las 4 p.m. en la Biblioteca Pública Piloto organizado por la Facultad de Física de la Universidad de Antioquia.El 6 de marzo, Mauricio Camargo, genetista del Instituto de Biología de la Universidad de Antioquia, fue el invitado para hablar de la genética y de la diversidad humana actual.Camargo inició su argumentación con que la diversidad humana está en aumento. Lo anterior se evidencia de forma física y también en el ADN (ácido desoxirribonucleico) o código genético. El aumento se debe a que existe mayor número de combinaciones posibles, de hecho la especie humana podría compararse con la de los perros, ya que éstos son unos de los animales con gran diversidad, al punto que las mismas razas no parecen ser de la misma especie.De forma empírica podemos notar la diferencia que existe entre una persona y otra, sea en las manos, que son diferentes en cada individuo, como en la cara, en la que se observan diferencias poblacionales, étnicas e intrafamiliares. Es tan grande la variabilidad, que hasta los gemelos idénticos cuentan con pequeñas diferencias que se desarrollan en el feto y que en la edad adulta son mucho más pronunciadas.
Los genes en la personalidad“A pesar de que es muy difícil cuantificar cuantos genes influyen en la formación del cerebro, se sabe que la personalidad de cada individuo tiene un complemento genético muy fuerte”, afirmó el investigador Camargo. El genetista mostró como las especies tienen características propias y cada raza puede diferenciarse de otras por la forma cómo afronta la vida, de ahí que existan razas más aplacibles, melancólicas o más agresivas que otras. En los humanos hay temperamentos similares y distintos, pero cuantificar la personalidad en los humanos es un proceso muy complejo, a pesar de los esfuerzos de los psiquiatras y psicólogos. Sin embargo, una forma de abordar la personalidad desde la genética es irse a los extremos, es decir a los trastornos de personalidad que hoy en día son más frecuentes: ansiedad, depresión, esquizofrenia, entre otros. “En los trastornos de personalidad, influye la genética pero también la influencia del ambiente, si es beneficiosa o dañina, es definitiva en la formación de los individuos. De allí la importancia del ambiente familiar hoy en día, pues ésta es complementaria y puede dar giros en la información genética de una persona”, concluyó Camargo, quien resaltó que en la diferencia estriba la riqueza de la raza humana.
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