Dormir toda la noche de corrido no parece posible para muchos padres que se desvelan por el llanto del niño. Por ello y por otras razones es fundamental establecer diferentes rutinas diarias en la vida del nuevo miembro de la familia y de los padres.
Como lo asegura el psicólogo Rudolph Driekurs la rutina les permite a los niños sentir la sensación de seguridad, pues ésta les da un sentido y orden a las cosas. Desde los primer meses de vida los recién nacidos deben tener un patrón de horario para las actividades que van desde dormir hasta comer.
Poco a poco el bebé irá asumiendo y adaptándose a la rutina diaria, hasta el punto que se le hará necesaria la repetición y la constancia en el horario proveyéndole así la seguridad de la que habla R. Driekurs. Al principio hablar de una rutina diaria resulta mucho más sencillo de lo que parece, pues sigue las necesidades básicas de todo recién nacido.
Al establecer una rutina es necesario saber que la flexibilidad juega un papel muy importante, pues de un mes a otro las necesidades del bebé irán cambiando. Por ello es importante contar con el acompañamiento de un pediatra, pues este te irá aconsejando en cada etapa.
Con el tiempo, a medida que crece el bebé, a esta sencilla rutina se le deberán ir agregando otros elementos en los que se incluirán la hora para ver televisión, para ir al parque infantil, para ir a la guardería, entre otras actividades que seguro realizará.
Por ahora puedes tener presente las siguientes recomendaciones:
- La alimentación
Deben alimentarse cada cuatro horas durante las 24 horas del día. Ya sea amamantándolos o dándoles biberón, el bebé y sus padres van desarrollando un patrón de horario de comidas. Es necesario darle la libertad al bebé y así cada vez que él se sienta con hambre lo exprese mediante el llanto, de esta forma irá adaptándose y comprendiendo más su entorno. La anterior alimentación por demanda libre es recomendada cuando el niño tiene 6 meses tras lo cual habrá que integrar al pequeño a las tres comidas familiares.
- A la hora de dormir
Al igual que con las comidas, es preferible acostarlos a una misma hora todos los días. Los bebés poseen un sueño fragmentario y es normal que se despierten durante la noche. A los seis meses, aproximadamente, el bebé dormirá seis u ocho horas durante la noche y es muy importante que desde ahora el niño intuya que hay un período de descanso más largo y más silencioso.
- La higiene del bebé
Desde que se despierta el bebé, hasta momentos antes del sueño nocturno, se dan diferentes espacios durante el día que se pueden aprovechar para establecer parte de la rutina. Diferentes especialistas recomiendan el aseo bucal del bebé desde el primer brote dentario, así el pequeño estará en condiciones de iniciarse en el hábito de la higiene bucal. Al principio sólo se necesita un cepillo con cerdas suaves que él pueda morder y después irle enseñando a frotar sus dientes con éste después de cada comida. Por otro lado bañar al niño todos los días a una misma hora se vuelve parte de la rutina, ya sea por la mañana o en el horario que se acomoden los padres.