En medio de la gran variedad de biberones que existen, es de gran importancia tener en cuenta no sólo el biberón que se desea comprar sino también cosas como son la alimentación y preparación del biberón. Cuando no es posible la alimentación materna, debido a diferentes causas, los padres pueden optar por leches maternizadas artificialmente que se encuentran en el mercado. En este sentido lo mejor es preguntarle al médico cuál es la leche más recomendada para su hijo.
Entre La gran variedad de biberones que existen el más recomendado es el biberón de vidrio con capacidad de 350 c.c. (12 oz.) Éste cuenta con una ancha boca que permite ser lavado y esterilizado con mayor facilidad y utilizando cualquier método. Ya sea que escojas un biberón de vidrio u otro, debes tener en cuenta algunas recomendaciones.
Recomendaciones - Lávate bien las manos con agua y jabón.
- Esterilizar el biberón y la tetina al comenzar y finalizar la alimentación del bebé.
- El equipo básico que generalmente se utiliza esta conformado por biberones, tetinas (evita que se forme vacío en el biberón mientras del bebé succiona), cepillos de limpieza (evitaran que la leche queda adherida a las paredes o a la tetina), calentadores eléctricos (muy útiles cuando se sale de viaje o de paseo).
- Verifica la fecha de vencimiento de la leche que vas a utilizar.
- Utiliza agua hervida o agua mineral.
- Muchas personas prefieren preparar más de un biberón al tiempo, estos pueden permanecer en el congelador y utilizarse durante todo, así se gasta menos tiempo que se puede aprovechar compartiendo con el bebé.
- Prueba la temperatura antes de dársela al bebé. Recuerda que la temperatura ideal de la leche es de 37 grados centígrados. Puedes revisar que no esté muy caliente echando unas gotas de leche sobre el dorso de tu muñeca. Ahí miraras si se encuentra o no a la temperatura adecuada.
- Cuando vayas a alimentarlo busca un lugar cómodo para ti y para el bebé.
- Utiliza la cuchara, que viene dentro del tarro leche en polvo, para echar en el biberón la cantidad de leche que te haya indicado el médico. Luego, añade agua /30 ml de agua por cada cucharadita de polvo y caliéntalo en el microondas o al baño María.
- Al finalizar mantén al bebé en una postura que favorezca el eructo (expulsión de aire) durante unos minutos.
- Mientras el bebé succiona es recomendable mantener el biberón inclinado para evitar que tome aire. Cuando dejé de succionar lo mejor es que retire el biberón y espere a que el bebé vuelva y lo pida.