Por:
Natalia Muñoz Zapata
nmunoz@vcb.com.co
La llegada al mundo de un bebé es una experiencia única para los padres, es motivo de felicidad, orgullo y alegría absoluta, sin embargo en ocasiones se presentan dudas o situaciones confusas donde la madre ni el padre saben cómo afrontarlas.
Una de ellas es la comunicación con el recién nacido; un factor importante que permite la creación y fortalecimiento de un vínculo afectivo y de unión entre el recién nacido, sus padres, la familia y el entorno.
Es normal que en situaciones como esta, ni los padres primerizos ni los que ya tienen experiencia sepan cómo hablarle al bebé, qué palabras utilizar o simplemente qué decirle.
Hablarle desde que está en el vientre
La comunicación y el lenguaje siempre van a ser importantes en el crecimiento de esta nueva vida, pues desde que está en el vientre materno se debe contemplar la opción de contarle lo que está pasando ya que esto le permitirá asociar y conocer las voces de sus padres. Y así cuando llegué al mundo el nacimiento será para él lo menos traumático de lo habitual. Será muy reconfortante reconocer esa voz que ya conoce.
Con escasos meses de vida las palabras pueden no tener mucho sentido sin embargo esa no es la única forma de comunicarse con él y de expresarle cuánto lo queremos; una buena forma de expresar el amor al recién nacido es a través de los sonidos y una buena actividad es poniéndole la música que escuchaba cuando estaba en el vientre materno.
Lo importante no es tanto lo que le cuenta al bebé sino la forma que se utiliza para comunicarse con él, pues de eso dependerá que se sienta querido e importante. Por ejemplo es recomendable para aquellas madres que aún no saben cómo hacerlo que le describan lo que están haciendo, cantar canciones o hasta decirle “piropos”.
Cómo hablarle al bebé
• Siempre hablarle mirándolo a la cara, así él sabrá que le prestamos toda la atención e interés.
• Hablarle con un tono suave y claro.
• Utilizar palabras sencillas, evitando el uso de diminutivos
• Cantarle, bailarle, masajearlo, mimarlo, acariciarlo, ya que el contacto táctil es fundamental para el estimular el desarrollo del lenguaje del bebé.
• Expresarle los sentimientos que les produce, explicarle qué pasa mientras lo bañan, lo cambian y decirle cómo cambió sus vidas
• Estimular el balbuceo del bebé e incitarlo a que repita.
• Emplear varios tonos y entonaciones de voz, pues esto le divertirá y aprenderá a distinguirlos.
• Es conveniente balbucear y hacer expresiones y ruidos exagerados para que ellos intenten imitarlos.
• Tratar de que responda bien sea con risas o gorjeos.
• Cuando salimos de paseo es importante narrarle lo que vamos viendo, esto enriquecerá su vocabulario y despertará su interés por lo que lo rodea.
Para un buen desarrollo un bebé debe ser estimulado a diario. El lenguaje, los juegos visuales, auditivos y táctiles fortalecen el vínculo afectivo con los que lo rodean, su familia, y el ámbito en el que se desarrollará.
Estimulación para bebés
- Realizar ejercicios motores que inciten al juego, al movimiento con agrado, exagerando movimientos de la cara con el fin de ejercitar los músculos del habla.
- Desarrollar actividades con música, cantos, leer textos, utilizar gráficas de bebé que fortalezcan la parte visual, auditiva, de coordinación y desplazamiento.
- Hablarle todos los días de lo que está ocurriendo y de lo que va a pasar.
- Se recomienda utilizar instrumentos o elementos sonoros, que cuelguen, que se muevan, de colores, tamaños y texturas diferentes.
No es necesario entonces esperar que el bebé crezca para establecer conversaciones entre la familia y él, pues precisamente son el oído y el tacto los sentidos que primero despiertan en el menor.
Existen muchas formas de comunicarse con nuestros hijos: palabras, canciones, sonidos, historias; pero lo más importante es el amor con el que lo hagamos.